¿Permite la Iglesia Católica beber alcohol?

Hace unos días publiqué sobre los diez errores que algunos católicos cometen, y uno de los puntos que mas me comentaron en las redes sociales es con respecto al consumo del alcohol.

¿Es pecado beber cervezas (u otra bebida alcohólica) o no?

Antes de entrar en detalles les contaré una anécdota.

Yo asistía a una iglesia evangélica cuando fui invitado a un retiro católico, nadie en la Iglesia sabía que yo me identificaba como “cristiano evangélico” sin embargo el reconocerme pequeño ante el Santísimo sacramento decidí adentrarme en la Iglesia y sus enseñanzas.


Al poco tiempo involucrado en la pastoral de jóvenes me encontré con una realidad difícil de creer, llegué a decir una vez: “Los jóvenes católicos comulgan mas con la cerveza y la boquita del bar que con el Cuerpo y la Sangre de Cristo” y en efecto, hacían actividades para recaudar fondos en donde vendían cervezas, ellos mismos que me dieron el retiro en cuyos temas hablaban del pecado y el arrepentimiento se entregaban al dios Baco y rechazaban los mandamientos del Señor. ¡Estaba horrorizado! Por un momento me retiré de la Iglesia regresando a los cultos alegres y dinámicos que hacia mi pastor.

Pero faltaba algo.

Por mucha música y “efusión del Espiritu Santo” que sientiera en el culto no estaba la Santa Eucaristia.

Así que regresé a la Iglesia con la idea fija en mi mente “Que ellos se vuelvan a mí y no yo a ellos” (Jeremias 15:19)

Investigando si la Iglesia permitía las borracheras me enteré que no, no la permite, incluso las rechaza y te exhorta a dejar de beber sino no heredaras el reino de los cielos.
Con eso en mente te invito a leer lo que la Iglesia enseña sobre la borrachera, te pido con palabras de hermano, abre tu mente a esto, no creas que un evangelicoide te esta predicando. La borrachera lleva a la muerte eterna.

¿Qué dice la Iglesia Católica sobre la embriaguez? ¿La considera pecado?
Para contestar estas preguntas les dejo lo que dice la tradición al respecto, usando de referencia citas que nos han dejado los santos y padres de la Iglesia:

Los Cánones de los Apóstoles nos dice lo siguiente: “El obispo o presbítero que se dé al juego o a la borrachera, o abandone su cargo o sea depuesto. En cuanto al subdiácono, lector o cantor que haga eso, abandone su cargo o sea privado de la comunión. Hágase lo mismo con el laico. (…) ya que la embriaguez es pecado mortal.

San Juan Crisóstomo dice: No hay nada tan amigo del demonio como la embriaguez y la lascivia, la cual es madre de todos los vicios.

Asi mismo San Ambrosio dice en su obra De Patriarchis : Decimos que hay que evitar la embriaguez porque en dicho estado no podemos evitar los pecados, ya que lo que evitamos estando sobrios lo cometemos sin darnos cuenta cuando estamos borrachos. Luego la embriaguez es, en sí misma, pecado mortal.

Por eso dice San Agustín en Confesiones : La embriaguez está lejos de mí; compadécete de mi para que no se me acerque; pero la crápula se adueñó de tu siervo alguna vez.
Asi mismo nos dice en III Ethic. : El borracho merece doble maldición. Luego la embriaguez, en vez de disculpar de pecado, lo agrava.

La Palabra de Dios dice:

¿Ignoran que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No se hagan ilusiones: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los pervertidos, ni los ladrones, ni los avaros, ni los bebedores, ni los difamadores, ni los usurpadores heredarán el Reino de Dios.(1 Cor 6:9)

No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa; entra suavemente; pero al fin muerde como serpiente, y pica como víbora. Proverbios 23:31-32.”

Proverbios 20:1 advierte, “El vino es provocador, la bebida fuerte alborotadora, y cualquiera que por ellos yerra no es sabio.”

Para mayor estudio sobre este tema también leer: 1 Samuel 1:13-16, Proverbios 4:14-17, 20:1, 23:29-35; Isaías 5:22, 28:7,8; Jeremías 35:1-6, 18, 19; Daniel 1:8-16, Amos 2:5, 15-16; Habacuc 2:12; Mato 24:46-51; 1 Corintios 6:9-11; 1 Pedro 1:13; 1 Tesalonicenses 5:6-8.

Ante esto cabe la aclaración, la Iglesia nos enseña que la embriaguez es pecado, entendiendo embriaguez como el consumo excesivo de alcohol, sin embargo aclara que el consumo moderado del mismo no es causa de pecado.

Explicando:

El Padre Jorge Loring en su libro “Para salvarte” y basado en la enseñanza del catecismo de la Iglesia, ubica la embriaguez como un pecado grave en contra del quinto mandamiento, el cual es “No mataras”

El padre Loring dice textualmente:

Son pecado grave contra el Quinto Mandamiento: el suicidio, el aborto provocado, el asesinato, el odio a muerte, las drogas, la borrachera hasta perder el uso de la razón, y el ser para otros ocasión de que cometan un pecado grave.

Su explicación es sencilla, es solo recordar las multiples consecuencias que conllevan el consumo de alcohol, solo por mencionar y sin limitarnos a estas opciones tenemos: debilita la voluntad, destroza el sistema nervioso, lesiona el hígado y el cerebro, envenena la sangre, y dispone al organismo para multitud de enfermedades: tuberculosis, pulmonía, tifus, reuma, diabetes, etc.

Por otra parte, es muy difícil que quien se da a la bebida lleve una vida moral, pues el alcohol atiza la lujuria.

Así que hermanos, no podemos justificarnos ante la bebida, la embriaguez es pecado, nos priva la entrada al reino de los cielos, por ello te aconsejo, cuando salgas a celebrar, sea un cumpleaños, un éxito o cualquier situación social, toma pero con la idea que le haces al lado de Jesús, eso te dará la pauta hasta que momento puedes detenerte.
Y como dije en el post anterior, una cerveza de vez en cuando no es pecado, siempre y cuando tengas el don de templanza, o sea saberse detener a tiempo.


Si quieres aclarar tus dudas sobre este tipo de temas te recomiendo instalar en tu celular las siguientes aplicaciones gratuitas:


Paz y bien.



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